Farmacéuticos Comunitarios. 2021 Jan 20; 13(1):3-4 DOI: 10.33620/FC.2173-9218.(2021/Vol13).001.01

Incertidumbres y progresos en la vacunación contra la COVID-19

 

Sonia Saenz de Buruaga

 

Acabamos de cerrar el año de la incertidumbre (2020), tanto los sanitarios como la población general. No contar con precedentes y enfrentarnos a lo desconocido, a una sucesión vertiginosa de cambios, a situaciones complejas con escasa previsibilidad de futuro que reducen a la mínima expresión nuestra capacidad de confiar en la experiencia, son aspectos que se han erigido como uno de los grandes desafíos a los que tarde o temprano hemos tenido que ir adaptándonos. Mientras el mundo luchaba para contener la pandemia de la COVID-19, la ciencia iba abriendo paso, a un ritmo vertiginoso, al conocimiento científico. A mediados de diciembre se habían publicado más de 200.000 artículos en revistas revisadas por pares (1), y a finales de dicho mes ya disponíamos de dos vacunas ARNm, desarrolladas y aprobadas a velocidad récord, más las vacunas aprobadas en Rusia y China.

Pero acabar con la pandemia llevará tiempo, tal y como estamos comprobando desde hace meses. Se estima que para alcanzar la inmunidad de grupo debe estar inmunizada un 70 % de la población. Según los primeros resultados de la cuarta ronda del Estudio Nacional de sero-epidemiología ENE-COVID (2) (15/12/20) la prevalencia global de anticuerpos IgG frente al SARS-CoV-2 desde el inicio del estudio se sitúa en un 9,9 %, lejos, por tanto, de esa deseada inmunidad grupal. Disponemos de una herramienta para obtener la inmunidad colectiva, las vacunas, pero para lograrla debemos asegurar una campaña de vacunación efectiva. La rapidez con que alcancemos la inmunidad depende de varios factores: la producción, la logística y, sobre todo, de la voluntad de vacunarse. Nos encontramos ante un gran reto, ya que según la última encuesta ­COSMO-SPAIN (3) (noviembre/2020) (estudio de la Organización Mundial de la Salud) el porcentaje de personas dispuestas a ponerse una vacuna contra la COVID-19 es de tan solo un 39 %. En las encuestas que aparecen en las noticias esta cifra va aumentando, pero es evidente que necesitamos generar confianza y no causar más incertidumbre.

Como sanitarios debemos avalar el desarrollo científico que hay detrás de las vacunas. Si están comercializadas es porque han sido evaluadas y aprobadas por las agencias reguladoras (la EMA a nivel europeo, la AEMPS en España y la FDA en los Estados Unidos), que son las encargadas de comprobar su eficacia, seguridad y calidad. Normalmente, todos estos datos sobre la eficacia, seguridad y calidad deben estar listos al comienzo de la evaluación en una solicitud formal de autorización de comercialización; sin embargo, en el caso de la evaluación de vacunas frente a la COVID-19, se ha activado un mecanismo excepcional (rolling rewiew) por el cual las agencias evalúan los datos conforme se van generando. Esta revisión continua es una herramienta reguladora activada por la EMA para acelerar la evaluación de un medicamento prometedor durante una emergencia sanitaria. Podríamos haber esperado a tener más certezas, pero la urgencia apremia. Hoy las vacunas son una opción viable y quizás la única alternativa disponible, visto que la tasa de infección solo disminuye a golpe de duros confinamientos.

Vivimos en un entorno ambiguo donde ha primado la falta de claridad generalizada, y donde la toma de determinadas decisiones ha tenido repercusiones no siempre favorables. El farmacéutico comunitario ha tenido que adaptarse a este contexto cambiante utilizando sus armas más poderosas: el conocimiento, la cercanía, la accesibilidad y la habilidad social, pero continúa sin ser tenido en cuenta de manera suficiente en la toma de decisiones que afectan a cualquier tema relacionado con el medicamento, como son las vacunas.

En estos momentos, lo que más nos interesa a todos es mejorar los resultados de salud. Nuestro objetivo ha sido y siempre será mejorar la salud del paciente. Es obvio que ante esta realidad acelerada no podemos seguir haciendo lo mismo que antes y obtener los mismos resultados: debemos evolucionar: ¿Qué valor podemos aportar para, entre todos, acabar cuanto antes con esta terrible pandemia y mejorar la inmunización? 

Al menos podemos aportar en tres ejes estratégicos: captación, educación y cumplimentación.

• Realizar la captación activa de pacientes susceptibles de recibir la vacuna según los grupos establecidos en la Estrategia de vacunación frente a COVID-19 en España (4). Ahora bien, para optimizar dicha captación, lo primero que debemos hacer es vacunarnos cuando nos llegue el turno; es decir, predicar con el ejemplo. Nuestros pacientes preguntarán si nos hemos vacunado. Un sí como respuesta generará seguridad y confianza.

• Educar e Informar. Somos humanos, es normal y comprensible dudar. De hecho, un 52 % de la población no se pondría la primera vacuna comercializada y un 48 % piensa que puede tener riesgos para su salud (3). La reticencia a la vacunación es una gran amenaza para controlar la pandemia. Como sanitarios debemos acabar con la información confusa y contradictoria, desmintiendo bulos. Estamos asistiendo en directo al desarrollo de la fase 4 del ensayo de las vacunas COVID-19 que obtienen autorización (5). En consecuencia, todo lo relacionado con los efectos secundarios que puedan aparecer estará en el punto de mira. Debemos estar preparados para hacer frente a la incesante demanda de información que nos llega sobre la seguridad, eficacia, riesgos y grado de protección. Por ello, es imprescindible estar actualizados y formados. Hasta ahora, lo que conocemos es que las vacunas ARNm protegen de la enfermedad (con eficacia no conocida en prevención de COVID-19 grave o permanente, hospitalización, ingreso en UCI o mortalidad), pero desconocemos si previenen la transmisión (eficacia no conocida en la infección asintomática y la capacidad de transmitir la enfermedad). Tampoco sabemos el tiempo de inmunidad conferida por la vacuna, si se necesitarán más dosis de refuerzo, y si es así, con qué frecuencia. Además, desconocemos la eficacia frente a nuevas variantes del virus. Está todo por ver.

• Se han desarrollado vacunas que necesiten más de una dosis. Con el fin de mejorar los resultados, la adherencia, serán necesarios recordatorios para realizar correctamente la pauta de vacunación. 

Una iniciativa podría ir encaminada a utilizar una herramienta, en la farmacia comunitaria, con la que se pudiera hacer acompañamiento y seguimiento, tanto de pacientes COVID como no COVID, que nos brindase la posibilidad tanto de enviar recordatorios de vacunación como de realizar un mejor seguimiento y control de los pacientes Long COVID que hubiéramos detectado. Y con la que lograríamos optimizar otra de las funciones que nos competen en materia de inmunización, la Farmacovigilancia (6). Aparte de notificar a través de la web notificaram.es todos los acontecimientos adversos de los que tengamos conocimiento (en especial los que no estén descritos en la ficha técnica de la vacuna, así como si estos son graves o si, a pesar de vacunarse, la persona enferma de COVID-19), sería esencial la realización de un seguimiento a largo plazo para poder seguir afirmando que las vacunas son seguras.

La innovación no se detiene en su evolución y nosotros tampoco. Debemos establecer nuevos modelos de comunicación con nuestros pacientes utilizando las herramientas que mejor manejen. Una app, por ejemplo, sería parte de esta transformación en la que nos vemos abocados.

Llegados hasta aquí, ¿estamos preparados para dar una mejor asistencia? ¿Estamos preparados para recopilar, procesar, convertir la información que obtengamos e hiperpersonalizar nuestra contribución a la salud del paciente? 

En los tiempos que vivimos, todavía sorprende la pésima conectividad e intercomunicación que los farmacéuticos comunitarios tienen con otros profesionales, así como que la farmacia comunitaria no esté integrada plenamente en los sistemas de información, formación y coordinación dentro del sistema sanitario. Se necesitan soluciones que faciliten el trabajo, y más en estos momentos en los que todos los profesionales sanitarios deberían trabajar alineados para transmitir los mismos mensajes. Se necesita, al menos, formaciones conjuntas, coordinación entre los centros de salud y las farmacias comunitarias de cada zona y tener acceso a la historia clínica del paciente o parte de ella para, entre otras cosas, mejorar el trabajo, y poder comprobar el calendario de vacunación del sujeto.

Tampoco debemos olvidar que los farmacéuticos comunitarios están dispuestos a contribuir y ayudar a los sistemas sanitarios (7). En otros países el farmacéutico, con su debida capacitación, puede administrar vacunas (8). ¿Seguiremos de brazos cruzados sin ni siquiera intentar conseguir un proyecto piloto? Nos queda mucho por hacer y muchas barreras por superar, como la de garantizar que la remuneración de los farmacéuticos comunitarios refleje correctamente su contribución a la mejora de la atención farmacéutica, la reducción de la carga sobre otros servicios de salud y el mantenimiento de la sostenibilidad de los sistemas de salud (7). Pero ¿es el momento apropiado para evolucionar o continuaremos siendo condescendientes? Siempre es momento de progresar, de avanzar, de buscar y aprovechar oportunidades. 

Referencias bibliográficas

1. American Association for Advancement of Science. [Internet] Washington DC. 17/12/2020. Break though of the year 2020.  Disponible en: https://vis.sciencemag.org/breakthrough2020/

2. Gobierno de España. [Internet]. Madrid. 15/12/2020. Estudio ENE-COVID: cuarta ronda Estudio Nacional de sero-epidemiología de la infección por SARS-COV-2 EN ESPAÑA. Disponible en: https://www.lamoncloa.gob.es/serviciosdeprensa/notasprensa/sanidad14/Documents/2020/151220_informe_definitivo_cuarta_ronda_enecovid.pdf

3. Instituto de Salud Carlos III. [Internet] Madrid. Ultimo acceso 04/01/2021. Monitorización del comportamiento y las actitudes de la población relacionadas con la COVID19 en España (COSMO- SPAIN) Estudio OMS. Disponible en: https://portalcne.isciii.es/cosmo-spain/

4. Grupo de Trabajo Técnico de Vacunación COVID-19, de la Ponencia de Programa y Registro de Vacunaciones [Internet] Consejo Interterritorial. Sistema Nacional de Salud. 18/12/2020 Estrategia de vacunación frente a COVID-19 en España. Disponible en: https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/prevPromocion/vacunaciones/covid19/docs/COVID-19_Actualizacion1_EstrategiaVacunacion.pdf

5. European Medicines Agency [Internet] Amsterdam. Ultimo Acceso 04/01/2021. COVID19 key facts. Disponible en: https://www.ema.europa.eu/en/human-regulatory/overview/public-health-threats/coronavirus-disease-covid-19/treatments-vaccines/covid-19-vaccines-key-facts

6. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. [Internet] Madrid. Ultimo acceso 04/01/2021. Vigilancia de la seguridad de las vacunas COVID. Disponible en:  https://www.aemps.gob.es/informa/notasinformativas/medicamentosusohumano-3/seguridad-1/2020-seguridad-1/vigilancia-de-la-seguridad-de-las-vacunas-frente-a-la-covid-19/

7. Pharmaceutical Group of the European Union (PGEU). [Internet] Bruselas. Ultimo acceso 04/01/2021 Farmacia 2030: una visión para la farmacia comunitaria en Europa. Disponible en: https://www.pgeu.eu/publications/pharmacy-2030-a-vision-for-community-pharmacy-in-europe/ 

8. International Pharmaceutical Federation. [Internet]n La Haya. Ultimo acceso 04/01/2021. An overview of Pharmacist impact on inmunization coverage. Disponible en: https://www.fip.org/file/4751