Farmacéuticos Comunitarios. 4(Suplemento 1)

DAFAC. Estudio epidemiologico de la dermatitis atópica desde la farmácia comunitaria

Moreno Fernandez P1
1. miembro del Grupo de Dermatología de SEFAC y presidenta de SEFAC Catalunya
Moreno P. DAFAC. Estudio epidemiologico de la dermatitis atópica desde la farmácia comunitaria . Farmacéuticos Comunitarios. 4(Suplemento 1)
Resumen: 

El término atopia se usa para definir una condición de origen inmunológico en respuesta a ciertos estímulos ambientales. La dermatitis atópica (DA) es una enfermedad inflamatoria cutánea crónica, con una alta predisposición genética y que se presenta en episodios de brotes. La incidencia de esta patología se ha triplicado en los últimos treinta años y en la actualidad los expertos consideran que aproximadamente la presenta entre 10-15 por ciento de la población española. El 90 por ciento de los casos de dermatitis atópica se presentan en la infancia, lo más habitual es que en la pubertad empiecen a desaparecer los signos y síntomas. El farmacéutico comunitario es a menudo el primer profesional sanitario que recibe consultas sobre lesiones dermatológicas. Es por esta razón que desde SEFAC, con la colaboración de laboratorios LETI, se elaboró en 2009 un protocolo de actuación farmacéutica con la colaboración de dermatólogos del Hospital del Mar de Barcelona, estableciéndose los criterios de derivación al médico y los criterios de actuación del farmacéutico. Se realizó entonces una prueba piloto en un grupo reducido de farmacias que reveló cierta falta de conocimiento de los afectados respecto a la importancia de su patología. Basándonos en este protocolo de actuación y gracias al apoyo de laboratorios LETI, se pone en marcha el proyecto DAFAC (Dermatitis Atópica en Farmacia Comunitaria), que incluye el mayor estudio epidemiológico sobre dermatitis atópica realizado en farmacias comunitarias a nivel nacional. Para iniciar el proyecto se crea una plataforma online (www.letiwebtv.com), a través de la cual se realiza una fase previa de formación online para los profesionales farmacéuticos, gratuita y acreditada. Tras la fase de formación empieza la fase de registro, en la cual cada profesional farmacéutico controlará al menos cinco pacientes, para poder conocer un perfil más exacto del paciente con dermatitis atópica. En esta fase de registro se recogen datos sobre edad y sexo del paciente, lugar de residencia, existencia o no de criterios de derivación al médico, motivo de la consulta, utilización adecuada de los productos indicados y la frecuencia con la que presentan sobreinfección de lesiones. En definitiva, el objetivo del proyecto DAFAC es evaluar la demanda que el farmacéutico recibe en la farmacia comunitaria sobre lesiones cutáneas sospechosas de DA y gracias al protocolo de actuación definido derivar, en caso necesario, al paciente o bien actuar, realizando protocolos de educación sanitaria y de indicación farmacéutica. Con el proyecto se obtienen un total de 688 intervenciones registradas. Los registros obtenidos coinciden con la mayor incidencia de la patología en edad infantil, ya que el 75 por ciento de los casos son menores de 14 años; y también reflejan que no existe diferencia en la incidencia según el sexo del paciente. En un 61 por ciento de los casos la zona de residencia es urbana, lo que se relaciona con la mayor incidencia en zonas más industrializadas. Tras la aplicación del protocolo el 70 por ciento de las consultas no presenta criterios de derivación al dermatólogo. El motivo de la consulta de las lesiones sospechosas de dermatitis atópica en la farmacia comunitaria es muy variado pero existe una manifiesta mayoría de los tres criterios mayores de diagnóstico de la patología, que son el prurito (23 por ciento), la irritación (20 por ciento) y la sequedad cutánea (21 por ciento). La utilización de productos inadecuados en el baño y en la hidratación es un factor desencadenante o agravante de brotes y una de la mayores causas de persistencia de la dermatitis atópica. Ante la cuestión del uso de productos adecuados, tan solo el 25 por ciento de los casos registrados afirmó utilizar productos adecuados para el cuidado de la piel atópica. En el 75 por ciento restante se identificaron las causas del mal cumplimiento (el 27 por ciento refirió causas en referencia al alto coste de los productos y el 44 por ciento indicó desconocimiento de la importancia de estos cuidados). En el 35 por ciento de los casos registrados se identificó una sobreinfección ocasional de las lesiones. La actuación del profesional farmacéutico fue en un 45 por ciento de los casos una indicación de productos adecuados para el cuidado de la piel atópica y en un 38 por ciento se prestó información sobre el problema de salud. Tan solo en el 11 por ciento de los casos tuvo que indicar un tratamiento farmacológico o coadyuvantes. La sobreinfección de lesiones, que es una complicación de la dermatitis atópica con graves consecuencias y que está presente en un 35 por ciento de los casos, puede atenuarse si los productos de higiene utilizados diariamente contienen ingredientes que puedan favorecer la flora saprofita y disminuir así la reproducción de los agentes infecciosos más comunes. Como conclusiones al estudio podemos destacar que en el 70 por ciento de las consultas recibidas no existían criterios de derivación al dermatólogo y, por tanto, han sido consultas solventadas por el profesional farmacéutico, con lo que el rol de detección y recomendación farmacéutica es muy importante. En más de la mitad de las consultas se ha detectado un mal cuidado de la piel atópica, identificándose una infrautilización de los productos para tratar la piel atópica. A la vista de los resultados obtenidos podemos concluir que la figura del farmacéutico como educador sanitario y agente profesional de la salud no debe ser despreciable en caso alguno. Queda demostrado que, con programas adecuados de formación y con trabajo conjunto con los especialistas médicos, el farmacéutico actúa como el agente sanitario que es, con capacidad para intervenir o derivar, si el caso lo requiere.