Farmacéuticos Comunitarios. 2020 Nov 05; 12(Supl 2. Congreso SEFAC 2020):358

Probióticos en el manejo del síndrome de intestino irritable en la farmacia comunitaria

Camporro Álvarez R1
1. Farmacia familiar y comunitaria. Farmacia Goiburu y Fernández. Gijón.
Camporro R. Probióticos en el manejo del síndrome de intestino irritable en la farmacia comunitaria. Farmacéuticos Comunitarios. 2020 Nov 05; 12 (Supl 2. Congreso SEFAC 2020): 358
Resumen: 

PRESENTACIÓN: paciente de 35 años que acude a la farmacia y refiere desde hace una semana molestias gástricas e intestinales, que cursan con hinchazón abdominal, flatulencias y diarrea. Nos comenta que durante el confinamiento le pasó lo mismo, pero no consultó con el médico por las circunstancias. En aquel momento, padeció de estreñimiento con fuertes cólicos intestinales, que no cesaban hasta que no defecaba. A los pocos días del estreñimiento, sufría de diarrea.

DESARROLLO: a la vista de la sintomatología, sin medicación crónica de ningún tipo, y viendo que no cumple los criterios de derivación al médico, le comentamos que puede padecer de síndrome del intestino irritable. Le aconsejamos la toma de un probiótico específico para su patología que contiene las 3 cepas probióticas siguientes: Lactobacillus plantarum CECT 7484; Lactobacillus plantarum CECT 7485; y Pediococcus acidilactici CECT 7483. Todas ellas en concentraciones de 3x109 UFC. Además, también contiene 10 µg de vitamina D que ayuda a paliar el dolor en esta patología, ya que estudios asocian una carencia de esta vitamina en pacientes con SII. La posología indicada fue de un sobre al día directamente en boca o disuelto en un vaso de agua fría. Además, le aconsejamos las siguientes medidas higiénico dietéticas: realizar comidas pequeñas y frecuentes; marcarse horarios de comida y comer a un ritmo relajado; evitar comidas copiosas y alimentos flatulentos o cocinados con mucha grasa; hacer ejercicio físico regularmente; practicar actividades relajantes y sociales; identificar la sensibilidad a distintos alimentos y evitar sólo aquellos que no tolere; beber dos litros de agua diarios; moderar el consumo de fibra insoluble y potenciar el consumo de fibra soluble (en caso de estreñimiento); en caso de diarrea, se recomienda una dieta blanda, astringente pobre en grasas y fibra; dieta baja en FODMAP para evitar carbohidratos difíciles de digerir. (se le aportan las tablas oportunas para su cumplimiento).

RESULTADO: tras un mes tomando el probiótico y siguiendo las pautas higienicodietéticas que le hemos dado, el paciente vuelve a la farmacia y asegura que sus síntomas han mejorado sustancialmente, llegando prácticamente a la remisión de la patología.