Farmacéuticos Comunitarios. 2018 May 24; 10(Suplemento 1)

La investigación en farmacia comunitaria: tu trabajo, tu éxito y nuestra fuerza

Luis SalarA nadie escapa que la organización de un congreso científico supone un esfuerzo de primera magnitud para todos los miembros de los comités implicados en esta tarea. Tanto desde el punto de vista estrictamente organizativo y logístico como desde el punto de vista científico un congreso exige muchas horas de trabajo y de falta de sueño para cumplir con éxito con los objetivos fijados. Pero, sin duda, el esfuerzo merece la pena si se tiene en cuenta que un congreso es la cita periódica más importante, y diría que imprescindible, para que una sociedad científica y, por extensión, una profesión, ponga sobre la mesa las principales novedades y avances en su ámbito de actuación. 
Las actividades de un congreso podrían clasificarse en dos grandes tipos: las primeras serían las que vienen programadas y seleccionadas “desde arriba”. Es el Comité Científico del Congreso (CCC) el que selecciona las conferencias, mesas redondas y talleres que se van a celebrar basándose en lo que considera que puede ser de más interés para los congresistas, y también en la disponibilidad y accesibilidad de profesionales de prestigio para que puedan asistir y transmitir sus conocimientos. Esto ocupa la mayor parte del tiempo y las salas de todos los congresos y es lo que más cuesta de organizar.
Sin embargo, hay otro tipo de actividad, que podríamos llamar “desde abajo”, que no es baladí y que sirve para observar la evolución de la base profesional en el terreno científico e investigador. Esa actividad no es otra que la realización de comunicaciones por parte de los congresistas. Los trabajos pequeños o grandes, buenos o no tan buenos, de un único farmacéutico o de un grupo de farmacéuticos, realizados en una sola farmacia o en varias, con gran disponibilidad de medios o con medios modestos, pero en todos los casos cargados de la ilusión y del buen hacer de los autores que quieren dar a conocer su trabajo de investigación, son algo fundamental para medir el estado de ánimo de una profesión sanitaria que quiere reflejar, a través de sus investigaciones y generando evidencia científica, el impacto de sus intervenciones en la salud de la población.  
En mi modesta opinión este punto es, al menos, tan importante como las grandes conferencias para el éxito de un congreso. 
Que duda cabe que en las conferencias y mesas redondas podemos conocer las tendencias mas avanzadas en la profesión, lo mas puntero, temas de gran interés y cuestiones polémicas de la actualidad. Pero en las sesiones de comunicaciones orales y en la exposición de pósteres podemos conocer lo que hacen compañeros nuestros en su trabajo diario desde un punto de vista mucho más práctico. En este sentido, el VIII Congreso Nacional de Farmacéuticos Comunitarios, que se celebra en Alicante del 24 al 26 de mayo, ya ha resultado un éxito, pues en esta edición se han recibido más de 400 comunicaciones (que pueden consultarse en este suplemento especial de FARMACÉUTICOS COMUNITARIOS), lo que supone un 35 por ciento más que en la edición de 2016 celebrada en Zaragoza, pero es que Zaragoza también superó en más de 100 al congreso anterior, celebrado en Málaga en 2014. Por tanto, este interés de los farmacéuticos comunitarios por mostrar su labor investigadora es una tendencia al alza que se mantiene.
En estas comunicaciones están representados autores procedentes de las 17 comunidades autónomas, encabezadas por la Comunidad Valenciana, seguramente por el hecho de celebrarse el congreso en su territorio. Además, también se han recibido tres comunicaciones extranjeras, concretamente dos procedentes de Colombia y una del Reino Unido, lo que unido a que en esta edición del congreso se ha aumentado la presencia en el programa de ponentes internacionales da muestra del interés también creciente en otros países por este evento.
SEFAC aprovecha sus congresos para presentar sus distintos proyectos y en Alicante tenemos 73 comunicaciones que se corresponden con estos proyectos. En esta edición congresual hemos introducido el concepto “proyecto” en el apartado de las comunicaciones, que no es más que un grupo de comunicaciones que tratan del mismo trabajo. Esto es una novedad de este año y es una forma fácil de mantener unidas esas comunicaciones para su evaluación y publicación y permite juzgar mejor la verdadera dimensión del trabajo de investigación realizado. Un total de 131 comunicaciones se han presentado de esta forma agrupadas en 39 proyectos (sin contar las vinculadas a proyectos de SEFAC).
Asimismo, hay que destacar también un interés cada vez mayor por parte de los estudiantes de Farmacia por enviar sus trabajos. Tenemos 28 comunicaciones de estudiantes de 12 universidades. La más representada es la de Castilla-La Mancha. Este congreso es un buen lugar para presentar los Trabajos de Fin de Grado.
En definitiva, la presencia de comunicaciones en un congreso es un elemento fundamental para dar cuenta de la motivación científica del colectivo, de su vitalidad vanguardista y es una poderosa fuente de evidencia científica imprescindible para que la labor asistencial de la farmacia comunitaria se refuerce y siga en ascenso. Para una sociedad científica como SEFAC que sus socios y otros farmacéuticos participantes en el congreso contribuyan año a año a fortalecer este objetivo mediante el envío de sus trabajos no es sino una forma de crecer y de nutrir sus expectativas dirigidas a mejorar el reconocimiento y el valor de los farmacéuticos comunitarios como profesionales de la salud. Las comunicaciones al congreso son una forma fácil de participar, de sentir el congreso como algo propio y vivo, de comunicar lo que hacemos en nuestro trabajo diario y también una forma fácil de aprender de una forma muy práctica. Y si en algún tema nos quedamos con dudas sobre el contenido seguramente el autor estará encantado de responder a nuestras preguntas en el mismo momento o posteriormente por teléfono o correo electrónico, lo que también contribuirá al intercambio de experiencias y conocimientos tan necesario para el crecimiento profesional.
Los farmacéuticos comunitarios no podemos ni debemos olvidar que la investigación también debe formar parte de nuestro día a día, aunque sea a menor escala y en la medida de las posibilidades de cada uno de nosotros. Esto nos reforzará como profesión sanitaria asistencial y, desde la perspectiva de SEFAC como sociedad científica, es de importancia capital recibir esa investigación y estimularla a través de su Área Científica, su revista y sus grupos de trabajo para tener fuerza ante otros agentes sanitarios y demostrar que el farmacéutico comunitario debe ser tenido en cuenta en todas las estrategias encaminadas a mejorar el uso de los medicamentos, la atención de los pacientes y la salud de la población.