Farmacéuticos Comunitarios. 2016 May 26; 8(Suplemento 1)

Educación nutricional como pilar básico para el tratamiento del paciente con virus de la inmunodeficiencia humana

Solano Castán J, Simón Melchor L, Jiménez Sesma ML, Gil Salvador R, Naranjo Soriano G, Esteban Fuentes FJ, Alcaine Aparicio AI, Madrona Elena I, Simon Melchor A.
Solano J, Simón L, Jiménez ML, Gil R, Naranjo G, Esteban FJ, Alcaine AI, Madrona I, Simon A. Educación nutricional como pilar básico para el tratamiento del paciente con virus de la inmunodeficiencia humana. Farmacéuticos Comunitarios. 2016 May 26; 8 (Suplemento 1)
Resumen: 

OBJETIVOS: el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) tiene un impacto significativo en el aspecto nutricional, resultado de procesos patológicos como anorexia, daño gastrointestinal con malabsorción y aumento de tasa metabólica basal relacionada con infecciones oportunistas. La desnutrición severa y la pérdida de peso han sido problemas comunes desde el inicio de la epidemia. Otro problema nutricional que enfrentan los pacientes con VIH es el sobrepeso, la obesidad y la lipodistrofia, debido a los avances de los medicamentos retrovirales. La adecuada vigilancia del estado nutricional junto a recomendaciones dietéticas, es uno de los pilares del tratamiento de los pacientes con VIH. El objetivo es realizar una educación nutricional individualizada en cada enfermo, sin olvidar los protocolos y guías de práctica clínicas, con la finalidad de mejorar la calidad de vida del paciente.

MATERIAL Y MÉTODOS: se llevó a cabo un estudio bibliográfico donde se consultaron y analizaron los datos obtenidos por diversas fuentes de investigación como fueron libros, revistas, artículos y bases de datos electrónicas. Se seleccionaron los artículos de los últimos 10 años. Se emplearon para la búsqueda las palabras clave desnutrición, nutrición, síndrome metabólico, VIH/SIDA.

RESULTADOS: la intervención debe comenzar por la recomendación de alimentación sana, adecuada, agradable y suficiente con alimentos pertenecientes a los siete grupos básicos, en cuatro comidas diarias con cantidad suficiente de agua, alimentos naturales y frescos usando formas culinarias sencillas, evitando fritos,  aderezando con aceite de oliva, especias y sin usar salsas grasas. Además, es importante controlar la ingesta de alimentos calóricos para mantener un peso saludable. Los alimentos deben ser guardados a temperatura que prevenga el sobrecrecimiento bacteriano. En caso de pacientes sintomáticos, la alimentación se adecuará a su evolución, siendo individualizada, con suplementos nutricionales, vitamínicos y minerales, hiperproteica e hipercalórica y con estimulantes del apetito si es necesario. Cuando las ingestas por vía oral no sean suficientes, se aconseja recurrir a preparados de nutrición enteral.

CONCLUSIONES: la infección por VIH es un claro ejemplo donde la nutrición es un pilar básico y forma parte del tratamiento integral. La intervención y educación nutricionales deben formar parte de la atención integral al paciente desde el momento de su diagnóstico y a lo largo del seguimiento, pudiendo realizar una intervención eficaz y eficiente de manera que las complicaciones asociadas a la desnutrición u obesidad se eviten, lo cual traerá una disminución en la mortalidad y morbilidad, disminución de la estancia intrahospitalaria y el coste socioeconómico de atención del paciente. Existen firmes evidencias científicas de que el consejo nutricional, además de ofrecer hábitos dietéticos adecuados, contribuye de manera eficaz a mejorar el estado de salud.