Farmacéuticos Comunitarios. 4(Suplemento 1)

Control de la diabetes tipo I en paciente pediátrico

Tena Trincado T, Prieto Prieto JJ, Barba Márquez R, Dupuy Arnau C, Beas Morales AI.
Tena T, Prieto JJ, Barba R, Dupuy C, Beas AI. Control de la diabetes tipo I en paciente pediátrico . Farmacéuticos Comunitarios. 4(Suplemento 1)
Resumen: 

DESCRIPCION DEL CASO: Paciente de 7 años de edad, varón, diabético tipo I desde 2007 y 24,100 kilos. Presenta una hemoglobina glicosilada de 7,8 por ciento y datos de glucosa bastante elevados. PRIMER ESTADO DE SITUACIÓN: El paciente toma los siguientes medicamentos: Lantus solostar: 11 UI por la noche. Humalog: 0,5-2,5/0/0,5¬2,5 UI. Actrapid: 0/2/0 UI.

FASE DE ESTUDIO: Nos damos cuenta de que el niño está descontrolado desde que la madre ha cambiado la insulina lenta (Lantus) que se la ponía por la mañana y ha pasado a ponérsela por la noche. Además, según toda la bibliografía consultada las dosis adecuadas para un niño de estas características son: 0,7 UI/K/día repartidas de la siguiente manera: 50 por ciento en la insulina lenta una vez al día y 50 por ciento en la insulina rápida dividida en las tres tomas, antes de cada comida. Según estos datos, vemos que el niño se pone demasiada insulina lenta y muy poca insulina rápida en las comidas de tal manera que no es capaz de controlar sus niveles de glucosa.

PLAN DE ACTUACIÓN Y RESULTADOS: Aparte de educación diabetológica, sobre todo en dieta y deporte, le proponemos a la madre cambios en la dosis de insulina rápida y le subimos 1,5 UI de insulina rápida en cada comida. Con esta acción mejoró algo sus niveles pero solo después de las comidas y el niño no mejoraba sus niveles en las cenas. El segundo paso fue cambiar la insulina lenta por la mañana. Con esta acción conseguimos que el niño estuviera más controlado pero empezó a tener glucemias bajas sin llegar a tener hipoglucemias graves. Por último bajamos 1 UI la insulina lenta para estar más cerca de las dosis estándares reflejadas en la bibliografía y conseguimos que el niño esté más controlado. Todas estas acciones se realizan en coordinación con su endocrino y bajo su supervisión.

ESTADO DE SITUACIÓN FINAL: El paciente está bastante mejor, porque sus glucemias medias son más bajas pero no termina de estar controlado, por ello se propone a su endocrino que entre en el programa para instaurarle la bomba de insulina y acepta. A la espera de la siguiente hemoglobina glicosilada.

DISCUSIÓN: El control de la glucosa en pacientes diabéticos tipo I de estas edades es tarea muy difícil por sus características, pero la actuación del farmacéutico es imprescindible en colaboración con su médico para conseguirlo.