Farmacéuticos Comunitarios. 4(Suplemento 1)

Características de la dispensación de inhibidores de la bomba de protones

Castillo Llosá P, Poyatos Genovés T, Miñana Gimeno JB, Ferrando Salvá A, Ortí Navarro A, Villacampa Crespo B.
Castillo P, Poyatos T, Miñana JB, Ferrando A, Ortí A, Villacampa B. Características de la dispensación de inhibidores de la bomba de protones . Farmacéuticos Comunitarios. 4(Suplemento 1)
Resumen: 

INTRODUCCIÓN: Los inhibidores de la bomba de protones (IBP) pertenecen al grupo terapéutico más prescrito. Según datos del Sistema Nacional de Salud, en el año 2010 se prescribieron 69 millones de envases de IBP. Su elevada prescripción y demanda sugiere que no siempre está ajustada a ficha técnica. OBJETIVOS: Identificar la indicación referida por el paciente en tratamiento con IBP y compararla con la que figura en la ficha técnica.

MATERIAL Y MÉTODOS: Estudio observacional descriptivo y transversal llevado a cabo durante el mes de mayo de 2012 en seis farmacias comunitarias de Valencia. Ante la solicitud de un IBP, el farmacéutico procede a realizar una entrevista al paciente en la cual se identifican las siguientes variables: Datos demográficos, IBP solicitado, duración del tratamiento, motivo del uso, medicación concomitante y paciente poli-medicado, considerando a éste el que tiene prescrito cinco o más medicamentos.

RESULTADOS: La muestra estuvo constituida por 217 pacientes. El 53 por ciento era mayor de 65 años; un 60 por ciento, mujeres. El 89 por ciento de las personas encuestadas solicita IBP por prescripción médica siendo el omeprazol el de mayor demanda. Un 11 por ciento tomaba un IBP de forma esporádica. 88 pacientes tomaban IBP refiriendo indicaciones que no se encontraban en ficha técnica, de los cuales el 25 por ciento era polimedicado que no utilizaba AINE y el 22,7 por ciento, menor de 65 años en tratamiento con AINE y sin factores de riesgo.

CONCLUSIONES: Hemos identificado que un 41 por ciento de los pacientes no refiere una indicación presente en ficha técnica. Se trata de un porcentaje elevado que sugiere una banalización en el uso del IBP, que requeriría estrategias desde los distintos ámbitos asistenciales para su corrección, tanto desde la prescripción como en la intervención del farmacéutico a través de información y educación sanitaria.