Farmacéuticos Comunitarios. 2020 Nov 05; 12(Supl 2. Congreso SEFAC 2020):165

Atención farmacéutica domiciliaria, una realidad en la farmacia actual

Díaz Jiménez C1
1. Farmacia comunitaria. Grañón, La Rioja.
Díaz C. Atención farmacéutica domiciliaria, una realidad en la farmacia actual. Farmacéuticos Comunitarios. 2020 Nov 05; 12 (Supl 2. Congreso SEFAC 2020): 165
Resumen: 

La atención farmacéutica domiciliaria (AFD) es un servicio profesional farmacéutico asistencial (SPFA) imprescindible para la población, especialmente en zonas rurales con alta dispersión geográfica, donde los pacientes son en su mayoría mayores de 70 años, pluripatológicos, vulnerables al contagio y residentes en poblaciones muy pequeñas con difícil acceso a la farmacia de referencia. Este SPFA se ha hecho aún más indispensable durante la pandemia por coronavirus, debido al confinamiento decretado por el gobierno, haciendo posible la continuidad del tratamiento farmacológico de los pacientes. Además, la farmacia ha garantizado la atención sanitaria, la adherencia a los tratamientos acercando los medicamentos al domicilio del paciente, resolviendo dudas sobre la medicación, siendo intermediaria entre los pacientes y los centros de salud, muchos de ellos cerrados durante esta crisis sanitaria, y prestando una labor de apoyo psicológico y escucha activa ante la preocupación por la situación imperante. La pandemia ha destapado las vulnerabilidades del sistema sanitario, pero también nos ha permitido ver nuestras fortalezas, como la importancia y el valor de la farmacia y especialmente la rural, como garante del mismo, siendo el farmacéutico, en muchas ocasiones, el único agente sanitario de referencia al que podían recurrir los pacientes en esta situación tan difícil que hemos vivido. Muchas de estas farmacias del medio rural, cuya labor es esencial, y ahora más que nunca esto se ha hecho evidente, están sujetas a problemas de viabilidad económica y a duras penas sobreviven. En estos meses se ha hecho patente una vez más el papel fundamental del farmacéutico y su equipo donde la profesionalidad, dedicación y esfuerzo han evitado el colapso del sistema sanitario. Todos hemos sido testigos de la tragedia vivida en muchos centros de mayores donde la pandemia se ha cebado especialmente con los más vulnerables. Aquí de nuevo la farmacia rural ha tenido y tiene un papel imprescindible al permitir que los pacientes de mayor edad puedan continuar viviendo en sus domicilios como ellos quieren, con calidad de vida y alejados del contagio. De hecho, si una farmacia se cierra, un pueblo se apaga. La farmacia, como baluarte del modelo sanitario actual, ha sido un faro que ha alumbrado a muchos ciudadanos, con la cruz verde siempre encendida cuando todo lo demás eran sombras. Una vez más se pone de manifiesto la necesidad de cuidarla, preservarla y protegerla en beneficio de todos y especialmente en las zonas rurales.