Farmacéuticos Comunitarios. 4(Suplemento 1)

Programa D-Valor: El valor de la dispensación. SEFAC, fundación pharmaceutical care y correo farmacéutico

Salar L1
1. Farmacéutico comunitario y miembro del comité científico del Programa D-VALOR
Salar L. Programa D-Valor: El valor de la dispensación. SEFAC, fundación pharmaceutical care y correo farmacéutico . Farmacéuticos Comunitarios. 4(Suplemento 1)
Resumen: 

Según Foro de Atención Farmacéutica el servicio de dispensación pretende garantizar que los pacientes reciben y utilizan sus medicamentos de forma adecuada a sus necesidades clínicas y con la información necesaria para su correcto uso y de acuerdo con la normativa vigente. No es necesario ahondar más en este concepto que todos conocemos desde que se puso en marcha la idea de la atención farmacéutica. Sin embargo, este servicio, que consideramos esencial, no parece que se esté prestando de forma apropiada en todas las farmacias. Y en las farmacias en las que se hace tampoco parece que se haga con el cien por cien de los pacientes como se indicaba en el Consenso de Atención Farmacéutica de 2001, antecesor de Foro. Y es que hacer una dispensación correcta no es fácil. Son necesarios unos conocimientos que se adquieren con el estudio, y una metodología que se adquiere con la práctica. Por ello, dada la importancia que una correcta dispensación tiene en el buen uso de los medicamentos y en la detección, prevención y resolución de PRM y RNM, se decidió impulsar un programa que, de alguna manera, promoviera la dispensación mediante la práctica y la formación de los participantes. Y se llamó DVALOR: el valor de la dispensación. El programa ha sido organizado y dirigido conjuntamente por SEFAC, Fundación Pharmaceutical Care y Correo Farmacéutico, con el patrocinio de Mylan, y cuenta con el aval del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos y del Ministerio de Sanidad y la colaboración de los colegios provinciales de farmacéuticos de toda España.
Para promover la formación se organizó un curso con siete temas de aparición mensual. Dos de ellos eran de metodología y los otros cinco lo fueron de farmacoterapia, uno de cada uno de los cinco grupos terapéuticos (GT) que se decidió utilizar: bifosfonatos, antiasmáticos, benzodiazepinas, estatinas y AINE. Los cinco temas de farmacoterapia se dividían en una lección propiamente dicha y en un resumen de lo fundamental a la hora de dispensar. Este resumen era una “Ayuda a la dispensación”. Como la dispensación, para ser ágil, tiene que resolverse en muy poco tiempo es prácticamente imposible, o muy difícil, poder consultar grandes bases de datos o tratados de farmacoterapia. Por ello esta “Ayuda a la dispensación” pretendía ser un resumen de lo más importante que el farmacéutico debe tener siempre muy accesible, y a ser posible, grabado en su memoria. Solo con la formación teórica no hubiera bastado. En bibliotecas o en internet hay disponibles multitud de cursos, manuales y tratados sobre farmacoterapia. No sería necesario hacer otro curso, que probablemente no mejoraría lo que ya hay, salvo por la “Ayuda a la dispensación”. Era necesario fomentar la práctica. Por ello se diseñó una web para que el farmacéutico que participara pudiera registrar lo que hacía, y si llegaba a un número determinado de registros, y además aprobaba un examen online, se le otorgaban 6,2 créditos de formación continuada. Esta web tenía una serie de preguntas comunes para todos los GT, y dos o tres preguntas específicas para cada GT, y estaba diseñada de forma que disminuía los errores de registro. Muchos de los colegios colaboradores se implicaron especialmente organizando una presentación para sus colegiados en la cual alguien del comité científico del programa pudo explicar el proyecto y responder a las preguntas de los asistentes. El programa empezó en noviembre de 2011 con los temas de metodología, comunicación y dispensación. En enero de 2012 se activó el primer tema de farmacoterapia y se habilitó la web para empezar el registro de los casos. Cada grupo terapéutico permaneció abierto desde su publicación hasta el final del programa el día 23 de julio. La participación fue muy elevada, 2.529 farmacéuticos enviaron algún dato, y se recogieron en total 201.050 dispensaciones. De ellos 1.577 farmacéuticos enviaron los cien o más registros que eran necesarios para recibir la acreditación. Un total de 1.609 farmacéuticos hicieron el examen final, y lo aprobaron (con un 80 por ciento de aciertos) 1.574, el 98 por ciento. El primer GT que se publicó fue el de los bifosfonatos. Este GT no es muy relevante para la salud de los pacientes, pero es muy didáctico porque es un grupo reducido, con indicaciones muy concretas y con una forma de administración peculiar. Además, hay que asegurarse de que el paciente toma suficiente calcio. Estos medicamentos no son muy demandados en las farmacias pero al ser el GT que estuvo más tiempo abierto registró un número considerable de dispensaciones,
37.278. De ellas un 12 por ciento mostraba que el paciente no tomaba suplementos de calcio y un 7 por ciento que desconocía la indicación. El segundo GT fue el de los antiasmáticos. Se recogieron 45.998 dispensaciones y fue el único grupo donde predominaron los hombres sobre las mujeres. En este grupo están los inhaladores. Estos medicamentos son muy eficaces si se administran adecuadamente, pero si la técnica no es correcta son totalmente inútiles y además pueden provocar problemas. Un 15 por ciento desconocía la técnica de uso. El tercer grupo fueron las benzodiazepinas. Se registraron 48.091 dispensaciones. Este grupo, muy utilizado, se presta al abuso. Según la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios no debe utilizarse de forma continuada más de un mes si es para insomnio o tres meses si es para ansiedad, y a partir de ahí se puede seguir utilizando pero de forma esporádica. Sin embargo, el 74 por ciento de los pacientes lo estaba tomando de forma continua durante más de tres meses. El principio activo más utilizado fue el lorazepam (25 por ciento), seguido del alprazolam (19 por ciento). El cuarto grupo fue el de las estatinas. Fueron 38.042 dispensaciones. El principio activo más dispensado fue la simvastatina (39 por ciento) seguido de la atorvastatina (36 por ciento). Un 6 por ciento de los pacientes decía que la estatina les generaba problemas y un 79 por ciento pensaba que la estatina estaba siendo efectiva. El quinto y último grupo fue el de los AINE. Este grupo es muy frecuente, pero como fue el último estuvo poco tiempo disponible y registró menos casos, 31.641. En este grupo la edad del paciente era menor que en los demás y era en el que el farmacéutico percibía mas problemas de seguridad (8 por ciento). Un 23 por ciento tomaba otros medicamentos susceptibles de interacción y un 9 por ciento había tenido problemas previos de úlcera gástrica. Entre todos los grupos se derivaron al médico 9.892 pacientes, un 5 por ciento, y se derivó a seguimiento farmacoterapéutico a 11.916 pacientes, un 6 por ciento. Se produjeron 485 notificaciones a farmacovigilancia (0,24 por ciento), las más frecuentes en bifosfonatos (0,32 por ciento) aunque el GT concreto con más derivaciones fue M01AC (Antiinflamatorios, Oxicamas): cuatro notificaciones en 36 dispensaciones. En total, en un 5 por ciento de las dispensaciones el paciente no conocía la indicación, en un 6 por ciento no conocía la posología, un 12 por ciento no conocía la forma de uso y un 40 por ciento no conocía la duración del tratamiento. El mayor éxito de DVALOR ha sido la amplia participación de farmacéutico. Hemos conseguido que 2.529 farmacéuticos se interesen por practicar una dispensación protocolizada con la intención de mejorar la salud del paciente. Y también hemos conseguido que muchas personas que acuden a las farmacias se den cuenta de que en ellas hay un profesional sanitario que entiende de medicamentos y que esta interesado en cuidar de su salud.