Farmacéuticos Comunitarios. 6(Suplemento 1)

Establecer un servicio grupal protocolizado dentro de la farmacia comunitaria de control, seguimiento y tratamiento del tabaquismo

Gandía Cerdá L, Ferrero Berlanga C, Jordá Requena R, Jordá Requena A.
Gandía L, Ferrero C, Jordá R, Jordá A. Establecer un servicio grupal protocolizado dentro de la farmacia comunitaria de control, seguimiento y tratamiento del tabaquismo. Farmacéuticos Comunitarios. 6(Suplemento 1)
Resumen: 

OBJETIVOS: en la actualidad, el taba­quismo es una enfermedad de eleva­da prevalencia en la población y por la que mueren más de 5 millones de personas al año en todo el mundo. El abordaje de la deshabituación tabá-quica desde la farmacia comunitaria ha sido, hasta el momento, enfocado de forma individual para el paciente. Abordarlo desde un punto de vista grupal supone aprovechar eficazmen­te el tiempo invertido y aumentar la autoayuda entre los pacientes. Pero ¿está el farmacéutico comunitario preparado y formado para el desarro­llo de un servicio de deshabituación tabáquica grupal protocolizado? El objetivo es diseñar e implantar una red de Servicio de Deshabituación Tabáquica grupal en farmacia co­munitaria que facilite la formación a los farmacéuticos comunitarios para su implantación y desarrollo, como punto de referencia y derivación para Atención Primaria y Especialidades.

MATERIAL Y MÉTODO: medidas formativas: diez talleres de formación distribuidos a lo largo de seis meses, en los que se entregarían guías, ma­terial de formación para los farma­céuticos y en los que se desarrollarían casos prácticos. Los temas a tratar serían: tabaquismo y deshabituación, día D y recomendaciones básicas, al­gunas enfermedades relacionadas con el tabaquismo (cáncer, enfermedad cardiovascular, enfermedad pulmo­nar, humo de segunda mano...), taba­quismo y medicamentos (inducción enzimática).

RESULTADOS: a partir del estudio piloto realizado desde septiembre de 2012 hasta la actualidad, con doce grupos de pacientes en el servicio de deshabituación tabáquica grupal, podemos decir que la aceptación del mismo ha sido muy positiva y que aumentó el número de pacientes que dejaron de fumar. Es por ello que la creación de esta red de farmacias co­munitarias que implanten el servicio grupal podría incrementar estos re­sultados.

CONCLUSIONES:  la participación activa del farmacéutico comunitario dentro del servicio sanitario en la deshabituación tabáquica mejora la calidad de vida del paciente y es un valor añadido para la farmacia comunitaria. Las terapias grupales desde la farmacia comunitaria activan el mo­delo interactivo entre paciente, médi­co y farmacéutico cerrando el círcu­lo del sistema sanitario y mejoran la respuesta de la intervención. El abor­daje grupal refuerza el vínculo entre pacientes lo que favorece de forma muy importante la deshabituación ta-báquica. Teniendo en cuenta que por cada euro invertido supone un ahorro de 55 euros para sanidad en un futuro próximo se podría pactar con la Ad­ministración para la financiación del servicio.