Farmacéuticos Comunitarios. 6(Suplemento 1)

Dispensación y educación sanitaria para el uso seguro de los inhibidores de la bomba de protones

Román Llamosí B, Riera Alajarín N, Frasquet Peiró G, Martínez Román B.
Román B, Riera N, Frasquet G, Martínez B. Dispensación y educación sanitaria para el uso seguro de los inhibidores de la bomba de protones. Farmacéuticos Comunitarios. 6(Suplemento 1)
Resumen: 

INTRODUCCIÓN: España es el país europeo a la cabeza en consumo de IBP, superando en más del 50 por ciento en consumo a otros países de nuestro entorno. En el año 2011 este grupo terapéutico ha sido el de ma­yor consumo en unidades. Pese a ser fármacos seguros no podemos olvidar que un medicamento sin indicación deja de serlo. Tras la aparición de la nota de la AEMPS, en diciembre de 2011, donde se alerta de la posible aparición de hipomagnesemia grave por consumo de IBP, nos planteamos lo siguiente.

OBJETIVOS: detectar las prescripcio­nes fuera de indicación así como las interacciones o contraindicaciones de los consumidores de IBP en la farma­cia comunitaria.

MATERIAL Y MÉTODO: estudio observacional descriptivo con interven­ción. Se lleva a cabo en una farmacia de Gandía (Valencia), con dos farma­céuticas y dos técnicos, y un consu­mo anual medio de 3.000 unidades de IBP. Se realiza un listado de pacientes, que consumen al menos 4 envases/ año. Se revisa su historial terapéu­tico y se pone una alerta a aquellos pacientes que en los que se detecta una posible interacción o contrain­dicación. Se prepara un informe de remisión al médico para estos casos. El periodo de estudio, para recoger datos de consumo, fue del 01/01/2012 al 31/12/2012. La intervención con remisión al médico se registró entre el 01/07/2013 al 31/10/2013.

RESULTADOS: los pacientes con mo­tivo de inclusión (ficha abierta y acti­va y consumo registrado de al menos 4U./año) fueron 375, de estos 40 lo toman como gastroprotector, 47 por enfermedad por reflujo, y 288 sin indicación. Del total de pacientes 93 presentaban al menos una contrain­dicación, sin indicación y con con­traindicación fueron 53 pacientes. Se realizaron 223 intervenciones, de las cuales: 12 fueron aceptadas por el paciente, y de estas sólo 7 se retiró el medicamento, lo que supone el 3 por ciento de intervención aceptada y problema resuelto.

CONCLUSIÓN: el pobre resultado de aceptación de intervención es debido a una desinformación del paciente, que es muy reacio a suprimir un fár­maco "protector". Tampoco podemos asegurar que la retirada del fármaco sea consecuencia de la intervención, puesto que en julio de 2013 la Conse­jería de Salud Valenciana publicó un algoritmo para la prescripción de IBP. Así y todo el consumo de este grupo de fármacos está muy por encima de las necesidades de los pacientes, por lo que es necesario una buena informa­ción y educación sanitaria al paciente.